Impronta Konrad Lorenz ApegoHan pasado un poco más de 3 años, desde aquella mañana en la que pude oír por primera vez el llanto fuerte de mi hijo al salir de mi vientre. Aunque me había preparado nueve meses para ese día, fue una sensación indescriptible el momento en que me lo entregaron y nos tocamos piel con piel, de pronto su llanto se calmó, su gesto ceñudo se relajó y fue como si de manera instantánea mi mundo cambiara y se convirtiera en modo mamá.

Mi esposo estuvo presente en el parto, quería que el primer sonido que escuchara fuera mi voz o la voz de su papá. Así lo habíamos acordado. Luego de estar conmigo se lo entregaron a mi esposo, en ese instante mi bebé comenzó a llorar hasta que mi esposo lo cargó, lo puso frente a él y le dijo con una voz firme y dulce a la vez “hola hijito, soy tu papá”. Recuerdo perfectamente esa imagen, nuestro bebé dejó de llorar y abrió muy grandes sus ojos como reconociendo algo familiar, era su papá.

Hoy debo confesar que en ese momento al verlos juntos, cara a cara, pensé en un hombre…. Konrad Lorenz y sus estudios sobre la impronta. Lo había estudiado en la maestría pero en ese momento vino a mí como un flashback. Jajajaja.

Lorenz, considerado el padre de la etología, es famoso además por desarrollar el concepto de imprinting, impregnación o impronta, término que se usa para explicar cómo algunos animales recién nacidos desarrollan una fijación (impronta) con el primer ser vivo con el que tiene contacto al nacer.

Konrad Lorenz estudió el comportamiento de algunas aves y observó que al nacer y romper el cascarón, existía un periodo crítico en el que las pequeñas aves quedaban fijadas a su madre estableciendo un fuerte lazo con ellas, sobre todo con las que permanecían por más tiempo en el nido. Si las aves recién nacidas eran huérfanas, fijaban su atención en la primera figura u objeto que veían. Así, Lorenz se hizo “padre” de un grupo de gansos huérfanos, a los que ayudó a romper el cascarón y que posteriormente lo seguirían para todos lados (ver video). Observó a gallos que se creían perros porque quedaron fijados con éstos al nacer, o fenómenos similares al cuento del patito feo (seguro conoces el cuento).

Estudios como estos, demostraron que existe una etapa crítica después del nacimiento en el que los animales aprenden a reconocer y a seguir a los padres, siempre que en ellos estuviesen presentes los estímulos auditivos o visuales. La impronta se desarrolla aún sin alimento de por medio y es un proceso permanente e irreversible, es decir que no se extingue una vez establecido. La impronta asegura el apego y favorece la identificación dentro de la especie, garantizando la supervivencia.

Estos estudios contribuyeron al conocimiento del comportamiento animal y de su papel en el proceso de adaptación y supervivencia e influenciaron en el psicólogo y médico Jhon Bolwby quien desarrollaría más adelante, su famosa Teoría del Apego. Seguro el término APEGO te es familiar. Será motivo de un siguiente post.

Cuéntame, ¿cómo viviste ese primer momento con tu bebé?, ¿Fue también amor a primera vista?