Por qué son importes los primeros 3 años de vida. El nacimiento psicológico.

20170707_164331Mi hijo tiene 3 años y aunque aún depende de mí para muchas cosas, ya no me necesita tanto como antes. Hace unas semanas, cuando como siempre ponía en marcha toda mi creatividad y esfuerzo por crear momentos súper divertidos para pasarla lindo los dos, me dijo “mamá, estoy un poco aburrido, ¿puedo salir a jugar con Gustavo? (un niño, vecino nuestro)”, otro día me dijo “Mamá ¿y si llamas a Mateo (su amigo del nido) para jugar en el parque?”. Me hizo dar cuenta de que él y yo ya no somos UNO, ya no soy TODO su mundo, él está creciendo y su mundo crece con él. Y aunque diera la impresión de que esto pasó de la noche a la mañana, realmente fue todo un proceso que inició mucho tiempo atrás.

Ya lo decía Margaret Mahler (una famosa pediatra y psicoanalista interesada en la psicología evolutiva), el nacimiento biológico del niño (parto), no coincide con su nacimiento psicológico. Así como al feto le toma 9 meses desarrollarse en el vientre antes de nacer, al niño le toma aproximadamente 3 años desarrollarse paranacer” psicológicamente. A este nacimiento psicológico se le denomina proceso de separación-individuación, que es un proceso gradual en el que el niño se “desprende” poco a poco de la madre y va avanzando progresivamente hacia la autonomía y al desarrollo del sentido de su identidad. Aunque este proceso se manifiesta a lo largo de la vida, los principales logros psicológicos ocurren entre los 5 meses y los 3 años aproximadamente (de ahí la importancia de los 3 primeros años de vida)

Aunque estaba muy consciente de este llamado proceso de separación-individuación o nacimiento psicológico, no pensé que pasaría tan rápido. Atrás quedaron esos primeros meses en que mi bebé y yo prácticamente éramos uno, lo llevaba siempre acurrucado en mi pecho y dormía casi todo el día, solo despertaba cuando algo necesitaba (teta, cambio de pañal, etc.). Poco a poco, comenzó a darse cuenta de mi presencia, porque era yo quien lo alimentaba, le cambiaba el pañal sucio que le molestaba, lo acurrucaba y apapachaba cuando algo le asustaba, lo mecía cantándole canciones de cuna, etc. Así comenzó a notarme como algo o alguien bueno y agradable. Comenzó a distinguir mi voz, mi olor, mi piel y empezó a sonreírme de una forma única, diferente a la sonrisa que les daba a los demás.

Recuerdo claramente su etapa de diferenciación (5 a 10 meses), cuando hacía gala de una elasticidad que quizá no tendrá jamás, comenzó a chuparse los dedos de sus pies y mirar con fascinación sus manos y chupárselas también. 1 por los dientes que comenzaban a salir y seguro le daban escozor y 2 porque estaba reconociendo su cuerpo para más adelante diferenciarlo del mío. En esa misma época jalarme el pelo y explorar mi cara se convirtió en su hobby favorito, me tocaba la nariz, los ojos, las orejas, la boca como viendo si era yo real o si de verdad existía. También desarrolló fascinación por mis accesorios ganchos del pelo, aretes, collares, pulseras, los jalaba, chupaba y tiraba al suelo. Reconozco que algunas veces me molestaba pero sabía que era importante para él y para su desarrollo, le ayudaba a construir una idea cómo es mamá y qué pertenece y qué no pertenece al cuerpo de mamá. El contacto físico fue clave en esta etapa.

Cuando comenzó a caminar (etapa de ejercitación: 10 a 15 meses), fueron meses intensos y muy graciosos. Le gustaba caminar y alejarse de mí para verme de lejos, su valentía no llegaba muy lejos porque al primer “susto” volvía corriendo a mis brazos jajaja. Volvía siempre para recargarse de valor, mis apapachos le daban los ánimos para volver a aventurarse al mundo. Poco a poco se manifestó como el explorador nato que es, intrépido y avezado. En esta etapa una mamá presente y disponible era importante para darle la confianza para alejarse y explorar.

Cerca de los dos años, fue para mí la etapa más difícil (etapa de Acercamiento: 15 a 24 meses), explorar y caminar eran sus principales actividades, cada vez estaba más consciente de que podía caminar y alejarse de mí y eso le daba miedo (angustia de separación), de pronto perdió la confianza que había ganado y se volvió más y más demandante conmigo y, como no siempre podía estar para él, comenzó a reaccionar con ira hacia mí. Los berrinches se hicieron pan del día y algunos días todo era un caos (las mamás de hijos de 2 años seguros me comprenderán). Pobre mi hijo, estaba tan confundido, porque por un lado no quería separarse de mí pero por otro lado no quería perder la autonomía que había conseguido caminando y se frustraba cuando no dejábamos que haga toooodo lo que quería. Su lenguaje aún no estaba desarrollado para expresar lo que quería, eso lo frustraba más y a cualquier alternativa nuestra respondía con un ¡¡¡NO!!! que se convirtió en su palabra favorita. En general fue una época de mucha angustia y frustración sobre todo para él. En esta etapa la permanente disponibilidad emocional de la mamá es cruciales para contenerlo.

Finalmente, cerca de los 3 años y en adelante (etapa de consolidación: 24 a 36 meses), los berrinches continuaron pero bajaron de intensidad, había menos drama. Ya podía hablar y entender algunas cosas. Poco a poco recuperó la confianza y fue disminuyendo el miedo y la angustia de perderme. A nivel cognitivo iba bien, su cerebro estaba desarrollando y esto le permitía imaginarme o representarme mentalmente aún cuando no estuviera a su lado. Este logro es de suma importancia para todos los niños porque es el punto clave para su “nacimiento psicológico”. Es como haber estado picando el cascarón durante tres años y por fin salir de él. Es el punto, en el que puede separarse de su mamá, con la seguridad de saber que no la está perdiendo, aun cuando no la pueda ver. La ha interiorizado y la lleva consigo en su pensamiento. Es por esta razón, por ejemplo, que el sistema escolar inicia a los 3 años aprox. cuando el niño es capaz de interiorizar a la madre y sentirse seguro aun sin ella.

Siento nostalgia de sus primeros 3 años, pero estoy feliz porque mi niño se está convirtiendo, poco a poco, en un ser independiente, “ha nacido psicológicamente”, sus bases están sentadas y su personalidad a comenzado a formarse y aunque hay mucho aún por hacer, siento el logro de una etapa.

Cuéntame, si tienen un niño menor de 3 años,  ¿en qué etapa esta? o si tienes hijos grandes ¿cómo fue este proceso?

11 Comments

  1. La mayor tiene 11 años así que estoy adaptándome a la preadolescencia ¡socorro!
    La pequeña con 5 meses y medio me necesita muy cerca, la porteo, le doy teta, le hablo, se ríe pero ya es un personajito con gustos propios (por ejemplo dormir boca abajo con el miedo que me da) nada que ver con aquella cosita que apenas abría los ojos los primeros meses. Siento mucha nostalgia por esa etapa de mis dos hijas, sobre todo de la mayor, pues no tenía los conocimientos de ahora y no le di una crianza con apego como estoy haciendo con la pequeña 😦

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  2. Asi es; cuando nuestros hijos nacen es toda una odisea te espanta el dolor te llenas de miedos por el. q pasara! Ojala salga sanita!!! Dios protejelo!!! Tatas cosas q solo una madre puede entender y sentir y cuando ya lo tienes entre tus brazos algo tan pequeñito q es parte de tiii de tu ser te das cuenta q lo es todooo y acaparas todoo y lo unico qq haces es proteger a un ser tan pequeñito tuyooo y vaa passndo el tiempo ya no solo eres tuuu sino papaá, entre los tres y cinco años estos se ven envueltos en una mezcka de amor de seguir trass sus padres conociendose a esto como el complejo de edipo.
    Como madre de tres niñas de un año y medio la q sigue de cinco años q quiere ser grande cada dia para ser modelo dice ella jjajaajjaj y la tercera de 14 años ya una señorita puedo compartir mi experiencia como mamá q son etapas muy lindas la de nuestros hijos auque muy distintas todas ellas pero son la maxima felicidad de uno.
    A todo esto puedo agregar q las diferentes etapas entre infancia, niñez y adolescencia q ya estoy pasando me quedaria con la etapa de la infancia y niñez ya q cuando estan en.la adolescencia es una lucha constante y un batallar dia a dia entre lo q aprende afuera de las amigas de las modas de todo lo q ven y lo q pueden darle y meterlos en sus cabecitas lo bueno y lo correcto de lo q debe ser pero influye mucho el amor la union la base lo q hayas contruido en.sus primeros años pero siempre hay q estar alli de pie, constante para no dejarlos q se nos vayan por un mal camino y siempre pidiendole a Dios q los cuide cada instante de sus vidaa. DIOS ME LOS BENDIGA A TODOS Y FELOZ DE COMPARTIR UN POQUITO DE MI BESOS……

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    1. Querida Lizeth, me hace feliz el que nos compartas tu experiencia. Tienes razón, independientemente de la edad de nuestros hijos, las mamás siempre estaremos ahí para ellos. Te envió besos!

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  3. Mis hijos son todo para mí.
    Mi hija de 3 años es muy amorosa pero muy independiente ella puede estar sin mi, pero yo siempre estoy pensando en ella como estará, estará bien? Y ella ni se acuerda.
    Isabella me mata con una palabra (yo también te amó mamá) cuando hace alguna travesura o cuando se demora en comer y ve que me molestó …pero con esa palabra me pone tan feliz nos abrazamos. Pero no me convence igual termina la comida. Pero debo aceptar que mi hija es independiente ya no es mi bebé a crecido. Ahora Mateo es un niño de 2 años el está en su chiqui adolescencia él cree que puede todo aún duerme en mis brazos acurrucado pero el es un niño muy atento a todo si mi hija quiere algo el también en todo
    El es cariñoso y muy coqueto mi hija no es más sería. Mateo no me deja sola para nada y si nos separamos cundo regresó siempre me espera hemosionado me recibe con fuerte abrazo igual mi hija y ambos me dicen mamá no te vayas!! Y cuando ven que me alistó para ir a trabajar me dice mi hija no trabajes mamá quédate conmigo. Realmente es doloroso dejarlo aunque por un par de horas.
    Finalmente diría que debemos darle toda la atención, amor y apachurrarlos. El tiempo pasa rápido yo no quiero que pasé el tiempo porque ellos crecen.

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    1. Es difícil cuando uno sale a trabajar, sin embargo lo estas haciendo muy bien Nayda, el tiempo de calidad es importante. Se ve que tus hijos son niños felices y van hacia su independencia. Muchas gracias por compartir tu experiencia. Te envío abrazos!

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  4. Como me ha a ayudado este post. Ayer escribía en el blog lo difícil que me estaba resultando esta etapa, justo la que tú pasaste con tu peque a los dos, la estoy viviendo yo ahora y es bastante frustrante, ha pasado de ser un niño bastante independiente a necesitarme absolutamente para todo y a la vez quiere cumplir todos sus deseos y eso no puede ser. De hecho, te llegas a preguntar si lo estás haciendo bien. Muchas gracias guapa.

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