lactancia biberon vínculoApoyo la lactancia materna, porque es el mejor alimento que nuestros hijos pueden recibir sobre todo durante los primeros seis meses de vida (la OMS la recomienda de modo exclusivo durante los 6 primeros meses y complementaria como MÍNIMO hasta los 2 años o más), pero además porque es beneficiosa para la mamá, ayuda a una recuperación rápida del post parto, disminuye la probabilidad de cáncer de mama, ovarios o útero y es un alimento que permite ahorrar tiempo y dinero, entre otras ventajas.

Sin embargo, existen muchas madres que, por diversas razones, no pueden dar de lactar, o simplemente no desean hacerlo y optan por la fórmula en biberón. Tomar la decisión no es nada grato para cualquier mamá, pues además de la presión que nos ejercemos nosotras mismas, es fuerte la presión social que se ejerce sobre las madres, que genera en la mayoría muchos sentimientos de culpa y frustración.

En mi caso, siempre pensé que la lactancia no sería un problema, ni para mí ni para mi bebé. Todas las mujeres de mi familia han dado de lactar. Además me había preparado y pensé que se me daría muy fácil. Sin embargo no fue así, algo debí haber hecho mal, porque mis pezones terminaron agrietados y sangrando a las pocas semanas de haber dado a luz. De pronto me vi un día dando de lactar, llorando y retorciéndome de dolor.

Siempre tuve claro que la lactancia debería ser placentera, porque así como la leche es importante para el bebé, también lo es el estado anímico de la madre al momento de proporcionar esta leche. La lactancia con dolor y lágrimas no estaba bien para nosotros, así que optamos por la fórmula en biberón mientras mis pezones se recuperaban.

Mientras tanto, utilicé un extractor manual para sacarme leche (es una maravilla) y se la daba a mi hijo en biberón, con la práctica mejoré la técnica para un mejor agarre y pude continuar dando de lactar (hasta los 3 años), también continuamos con la fórmula en biberón cuando me sentía indispuesta o no tenía leche almacenada. Pero además, porque creamos un ambiente propicio para que mi esposo pueda sentir la experiencia de alimentarlo con el biberón de una forma especial.

Aunque se dice que la lactancia materna favorece el apego o el vínculo entre la madre y su bebé, esto no es exclusivo de la lactancia. Winnicott (un famoso pediatra inglés especializado en la relación madre-lactante) denominó “conducta de sostenimiento” o holding, a la forma en que la madre toma en sus brazos al bebé mientras lo alimenta, esta conducta de sostenimiento durante la alimentación es lo que garantiza el establecimiento de un vínculo saludable.

Las observaciones de Malher y colaboradores encontraron que la lactancia, aunque muy importante, no produce necesariamente una cercanía óptima entre la madre y el bebé. Independientemente de si das de lactar o das biberón, lo que garantiza el vínculo y una adecuada simbiosis entre la madre y el bebé, en los primeros meses de vida, es la conducta de sostenimiento de la madre, que lo coja, lo acune y sostenga bien, que le mire, le sonría y le hable, que sea afectuosa mientras lo alimenta, pero que sobre todo esté TRANQUILA alimentando a su bebé.

Así que, si das de lactar o usas el biberón, permítete DISFRUTAR con tu bebé durante la alimentación, una mamá tranquila y feliz es el mejor regalo que puedes hacerle a tu bebé.

Cuéntame, ¿diste de lactar o diste biberón, cómo fue tu experiencia?