Niños de Alta Demanda.jpgAntes de iniciar, debo aclarar que el término “Alta Demanda” no es una etiqueta de uso profesional y no se encuentra en ningún manual diagnóstico, sin embargo es muy popular entre los padres, madres y los profesionales que trabajamos con ellos.

El término Niño de Alta DemandaHigh Need Child, fue acuñado por el Dr. William Sears en 1996 en un artículo en el que habla de los términos negativos que las personas utilizaban para describir a la menor de sus hijas (niña llorona, irritante, engreída, fastidiosa, etc.). El término nació como una forma más amable de describir las características del temperamento de su niña. Con los años el Dr. Sears encontró a más familias que se identificaron con estas características y el término se hizo muy popular.

El Dr. Sears describe 12 características de los niños de alta demanda, pero antes de describirlos es importante tener en cuenta algunos aspectos.

  • Todos los niños son demandantes por naturaleza, sobre todo con sus figuras de apego y hay etapas y situaciones en las que sus necesidades aumentan por lo que podría decirse que todos los niños son de alta demanda en alguna área y etapa de su vida.
  • El término no debe juzgarse como algo positivo o negativo y mucho menos como algo patológico.
  • El término es muy subjetivo, lo que para mí puede ser alta demanda para otro quizá no lo sea, depende mucho de cómo lo vive la familia, la mamá, el papá, etc. Depende también de la expectativa que tengan sobre cómo deben ser los niños, del nivel de tolerancia de la familia, del agotamiento que estén experimentando y hasta de los comentarios que hayan recibido de otras personas.

Característica de los Niños de Alta Demanda

  1. Son intensos. Estos niños le ponen más energía e intensidad a todo lo que hacen. Lloran ruidosamente, se ríen con más gusto o  se molestan y protestan con más fuerza. Pareciera que para ellos no hay término medio.
  1. Son hiperactivos o con alta actividad motora. Los músculos y la mente de estos niños rara vez están relajados o quietos y parecen estar todo el tiempo activos, explorando y experimentando con todo lo que tienen a su alcance. Por esto, con frecuencia los confunden con niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  1. Son absorbentes. Parecen absorber toda la energía de quien los rodea y cuando parecen satisfechos se recargan de energías y quieren más juegos, más ayuda, más atención, más, más y más. Por lo general las madres, los padres y los cuidadores de estos niños terminan más agotados que el promedio.
  1. Se alimentan frecuentemente. Amamantan y/o comen quizá en menos cantidad a la vez, pero lo hacen con mayor frecuencia porque eso los calma. La necesidad de amamantar dura más, por lo que generalmente el destete o el dejar el biberón o el chupón demora un poco más.
  1. Son demandantes. Cuando quieren algo, lo quieren para “ayer”, son niños que lloran con intensidad cuando necesitan algo, reclaman y exigen con insistencia y se frustran intensamente cuando no son satisfechos. Es importante no darle todo lo que pida sino lo que necesita y poco a poco ayudarle a solicitar las cosas de una manera adecuada.
  1. Se despiertan con frecuencia. Tienen necesidades nocturnas diferentes. Necesitan más tiempo y ayuda para desarrollar la madurez del sueño. Se despiertan por una leve incomodidad, un ruido pequeño, una brisa, incluso estar solos los despierta rápidamente. Tienen que estar profundamente dormidos antes de que puedan dejarlos en su cuna y como el contacto físico los calma y da seguridad el colecho es una buena opción para muchas familias.
  1. Son insatisfechos. Pareciera que siempre están insatisfechos, porque siempre quieren más juegos, más información, más diálogo, más atención y por más que se la demos pareciera que  nunca están conformes.
  1. Son impredecibles. Puede que el método que hoy uses para calmarlo, darle de comer o jugar, mañana ya no funcione. O lo que ayer le gustó quizá hoy ya no lo desee. Es necesario tener muchos “trucos bajo la manga” y ser creativos todos los días.
  1. Son muy sensitivos. Tienen la memoria y sentidos muy desarrollados, procesan y discriminan rápido la información, texturas, olores, sonidos y hasta miradas, cosas que para nosotros pasan desapercibidas para ellos no. Con frecuencia los confunden con niños con problemas de hipersensibilidad o con niños superdotados.
  1. Necesitados de Contacto físico. Precisan el contacto piel con piel, que los carguen en brazos y que los balanceen, pero no por cualquiera, prefieren los brazos o estar muy cerquita de la mamá, el papá o de quien los cuida, por lo que los confunden con niños con falta de apego o con un vínculo mal establecido.
  1. No pueden calmarse solos. Ni el chupón, ni la cajita musical, la silla vibradora u otros aparatos funcionarán para calmarlos, porque ellos prefieren personas, necesitan interactuar con su mamá, papá o cuidador, para aprender a relajarse y calmarse.
  1. Sensibles a la separación. No aceptan fácilmente el cuidado de otras personas que no sean su mamá, papá o su cuidador de confianza. Son muy selectivos con las personas y protestan intensamente si estas expectativas no se cumplen. Generalmente suelen confundirlos con niños con ansiedad de separación.

Algunas sugerencias para los padres.

  • Aceptar y asumir. Así como aceptamos que nuestro niño nació con un determinado color de piel, es importante saber que también nació con un temperamento definido. Nuestro trabajo no es cambiarlo sino aceptarlo y canalizar sus rasgos hacia un comportamiento que funcione para el niño y la familia.
  • Evitar las comparaciones, la culpa y las justificaciones. Sean menos críticos y más realistas. El temperamento del niño no es culpa de nadie. Dejen de avergonzarse y justificarse con las personas que no tienen hijos de alta demanda. En su lugar, busquen el apoyo y rodeense de personas que realmente los entienden y respetan su estilo de crianza.
  • Crear rutinas para comer, hacer las tareas, jugar, bañarse, dormir, etc. Las rutinas proporcionan una base segura pero sean flexibles porque habrán días más intensos y agotadores que otros.
  • Buscar ayuda y espacios para que ustedes puedan relajarse y descansar. Disminuir el estrés incrementará su nivel de tolerancia y paciencia, les ayudará a ser más empáticos con su hijo y con ustedes mismos, descansados podrán ser más creativos y así disfrutar de su crianza.
  • En caso de duda, siempre escuchar y responder al llanto y a las necesidades de atención de su hijo. Ningún niño enferma por recibir atención, pero sí lo hace cuando no es escuchado o sus necesidades no son satisfechas de forma adecuada y oportuna.
  • Redefinir a su hijo y su crianza en términos más positivos. Centrándose en las cualidades más emocionantes, en lugar de sus inconvenientes. La crianza de un niño de alta demanda los hará más creativos, más empáticos, más habilidosos y los hará crecer como personas.
  • Finalmente, déjenme decirles que todas estas necesidades cambiarán con el paso del tiempo, los rasgos que tanto los agotaron ahora se canalizan hacia cualidades que harán de su hijo un adulto interesante y dinámico.

Cuénteme, ¿habías oído de este tipo de niños, crees que el tuyo es de alta demanda?

Les deseo éxitos!!!